Verificamos la autenticidad de cada documento.
Cada documento se confronta con su fuente y se revisa por dentro. Regresa genuino, sospechoso o falso, con la razón que lo sustenta.
Siete comprobaciones sobre cada documento.
Corren las que apliquen a cada tipo. Ninguna condena por una sola señal; el veredicto las pesa todas juntas.
Verificamos el sello del SAT con su certificado.
La firma digital de la opinión de cumplimiento y de cada CFDI se comprueba con el certificado del SAT. Se verifica, no se supone.
Comparamos el titular contra el receptor de su comprobante.
Un documento nombra a un titular arriba y a un receptor fiscal abajo. Cuando no son la misma persona, lo marcamos.
Consultamos cada comprobante fiscal ante el SAT.
El folio fiscal se consulta ante el SAT para saber si el comprobante sigue vigente o fue cancelado.
Revisamos las fechas y los montos entre sí.
Percepciones, deducciones y neto; periodo y saldos; totales y partidas. Un documento coherente cuadra consigo mismo.
Detectamos manipulación a nivel de píxel.
Un recorte pegado o un monto sobrescrito rompe la consistencia del archivo. Revisamos el documento región por región.
Reconocemos si un archivo fue recreado o re-guardado.
El archivo que emite una fuente no llega igual que uno rearmado después. Comparamos el original contra lo que subieron.
Reconocemos contenido generado o alterado por IA.
Un documento fabricado o retocado con IA deja marcas que la imagen no muestra a simple vista. Las buscamos.
Un resultado claro, con su razón.
El documento pasa sus comprobaciones y coincide con su fuente.
Hay señales que ameritan una revisión manual antes de aceptarlo.
El documento falla una comprobación de fondo. Regresa la razón exacta.
Cada documento pasa por las tres.
No fue manipulado
Píxel, estructura, edición e IA: confirmamos que el archivo no fue alterado, recreado ni fabricado.
Existe ante la autoridad
Cotejamos contra el registro del SAT, RENAPO o el INE que le corresponde.
Dice lo que declara
Comparamos al titular del documento contra lo que su emisor registró.
Cómo verificamos la autenticidad.
Cada documento se confronta con su fuente —el SAT, RENAPO o el INE— y se revisa por dentro: el archivo, el sello y la coherencia de sus datos. El veredicto viene de esas comprobaciones, no del papel.
El archivo que emite una fuente no llega igual que uno recreado, editado o rearmado después. Analizamos el archivo por dentro, no solo la imagen, y marcamos la diferencia.
El sello digital de la opinión de cumplimiento y de cada CFDI se verifica contra el certificado del SAT. La constancia se coteja contra el registro. Un CFDI se consulta para saber si sigue vigente o fue cancelado.
Sí. Un documento generado o retocado con IA deja marcas que la imagen no muestra a simple vista. Las buscamos.
Regresa el veredicto sospechoso con las señales que lo ameritan, para que tu equipo lo revise antes de aceptarlo. La decisión final es tuya.
No por sí solos. Un instrumento notarial en papel se vuelve a escanear, a rotar y a re-guardar de forma legítima, así que esas señales pesan menos en un acta o un poder que en un estado de cuenta. Ninguna condena sola.
El veredicto de autenticidad llega en segundos, junto con la lectura del documento. Las comprobaciones contra el SAT llegan enseguida, sin frenar el resto.
Empieza a verificar tus documentos.
Prueba en el ambiente de pruebas, sin costo. Cada documento regresa con su veredicto.